emociones [que me emocionen] y una canción para llorar, sin alcohol, sin éter para escribir ni antenas para resistir. Hemos llegado al punto de la desesperanza, de la desconfianza... de celos embotellados y una desafortunada sobriedad sin presentación.
y la gente se amontona al unisono de las punzadas de mis sienes, como si importase que mis pies sigan con ese olor a lluvia y mi cuerpo te deje cierta sensación agridulce que
a veces te gusta
no te gusta [evitas mencionarlo]
mis sollozos, mis lamentos, mis dramas, mi voz y mis gestos... semántica inservible, lista para ser deshechada o nivelada con una pizca de indiferencia. La desición es tuya, te la vendo... te la regalo, te la pongo y te la firmo [persuación].
L I B R O D E S A N T A
...fragmentos de sabiduría y me jodes al cabo de un millon de palabras [una docena de rosas], trozos de sensatez y me joden tres litros de agua [15ml de taurina concentrada]
Siempre y porque quiero [porque las palabras no me siguen]
así sólo me queda dejar de suponer
[resignación]
A
c
e
P
t
a
R
l
o
[...]
vivir con ello
hasta que no lo notes más
miércoles, 28 de mayo de 2008
sábado, 17 de febrero de 2007
Abriría los ojos...

Un poco más... aunque esas cosas no me agraden, aunque tengo los pies en la tierra... aunque la vida a veces me juega mal... aunque la gente me lo diga no lo hago. Tengo los ojos bien cerrados, como dos ostras que necesitan de pinzas para forzarlas a abrir pero sin perlas, es lo que falta tal vez... no tengo las perlas tan valiosas que las ostras si y eso es un gran problema porque de nada serviría abrir si no tengo nada...
Recuerdo que hace unos meses, ni muchos ni pocos, mi vida era un desorden... un vil y absurdo mess. Ahora ya no sé qué hacer... creo que empiezo a barir los ojos y no sé a dónde mirar. Maldita sea! hay tantas cosas qué hacer, que ver, que sentir pero me cubro con las mantas de la muerte del blues y todo se convierte en un simple movimiento de cuerda... maldita vibración... maldito deseo de crecer... maldito...
Recuerdo que hace unos meses, ni muchos ni pocos, mi vida era un desorden... un vil y absurdo mess. Ahora ya no sé qué hacer... creo que empiezo a barir los ojos y no sé a dónde mirar. Maldita sea! hay tantas cosas qué hacer, que ver, que sentir pero me cubro con las mantas de la muerte del blues y todo se convierte en un simple movimiento de cuerda... maldita vibración... maldito deseo de crecer... maldito...
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